El concepto dād

el concepto dād

dimensiones āmpliadas de la danza
y el hacer coreográfico

Dād nace de las prácticas en danza contemporánea y coreográficas que, desde el CENTRO COREOGRÁFICO DE LA GOMERA, sus dos fundadores han desarrollado durante más de 20 años investigando, experimentando y explorando el potencial de este arte como activador social y fuente de desarrollo personal.

Dād explora otras dimensiones de la danza y el hacer coreográfico que, desde el cuerpo afectado por la gravedad e interpretado desde los elementos fundadores del movimiento, lo abre al hecho afectivo, vinculando e interpelando a otras disciplinas y al barrio, proponiendo un interfaz para manifestarse y actuar, un lugar en el que confluir, un modelo original que reúne creación y atención como factores de una misma ecuación.

Img.: Gregory Auger y Martín Padrón. Lo que percibes. Javier Ríos ©

Estas Dimensiones Ampliadas de la Danza, que se formalizan en Centros de Creación y Atención desde el Hacer Coreográfico, las denominamos Unidades dad.

¿por qué dād?

Una especie de eco de la palabra que la precede:
UNIDAD, un deseado eco de vincularidad.

Estos centros se convierten en herramientas útiles al tejido social, la salud y el crecimiento personal, una forma de “dar (dad)” de lo que tenemos, mediando desde las artes con la desatención y la diversidad, mentorizando (dad = papá en inglés) a profesionales y recién egresados que deseen prestar este servicio desde el ejercicio de sus prácticas artísticas.

La dimensión coreográfica abre una puerta para acceder a lugares donde otras disciplinas no pueden llegar, un saber del cuerpo capaz de ampliar las áreas de influencia de este hacer a contextos y segmentos de la población donde no se esperaba.

Img.: Gregory Auger y Martín Padrón. Lo que percibes. Javier Ríos ©

Dād propone, a partir de un desarrollo original que reúne creación y atención como factores de una misma ecuación, un modelo para la puesta en marcha de centros o unidades, nodos de una red en torno al cuerpo humano en sus aspectos psicosomáticos, artísticos y sociopolíticos.

Pilares en los que se sustenta

.1.

El cuerpo afectado por la gravedad y la respiración consciente como grandes ejes de investigación e intervención. La geografía emocional y el contexto psicosocial como lugares necesarios donde actuar.

La residencia artística como espacio de pausa y activación, de investigación e inspiración, de prototipado. Oportunidad para el cuestionamiento y la autoevaluación, para aislar y desasir al sujeto sociopolítico en beneficio de la manifestación esencial del sentido y el afecto.

.2.

.3.

Colaborar a la democratización de la cultura accediendo a contextos sociales y educativos donde el hacer coreográfico está ausente. El barrio, el espacio público y el centro educativo como espacios de necesaria intervención a partir de la herramienta del cuerpo, la respiración y la introspección como vehículos de conocimiento, consciencia y vinculación, capaces de atender cualquier diversidad y malestar social.

El modelo original dad como oportunidad para complementar la trayectoria curricular iniciada por los centros formativos de Danza y Artes del Movimiento, ofreciendo o iluminando vías y recorridos alternativos.

.4.

.5.

Explorar los límites que la coreografía audiovisual propone, así como otras capas de realidad e inteligencias aumentadas, o contextos digitales nativos para las nuevas generaciones, necesitados de reflexión desde la experiencia del cuerpo en movimiento.

PRINCIPIOS

FUNDADORES

Elementos Fundadores
Básicos del Movimiento

Los EFBM fomentan la experiencia de “ser la acción” que se realiza y es en esa dimensión donde surge el autoconocimiento. Esta dimensión deja aflorar la aparición del ser profundo, del individuo, equilibrándolo y reforzando su autoestima.

El trabajo de los EFBM se fundamenta en la vivencia y experiencia cinestésica¹ de acciones, sensaciones y emociones en aspectos corporales, espaciales, gravitacionales, temporales, rítmicos y de energía. El objetivo es la experiencia del movimiento y no la representación del mismo. El objetivo es el encuentro del ser que realiza la acción con la acción misma.

Img.: ZAMAN. G. Collado ©
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Cinestesia: conjunto de sensaciones de origen muscular o articulatorio que informan acerca de la posición de las diferentes partes del propio cuerpo en el espacio. La Cinestesia es la rama de la ciencia que estudia el movimiento humano. Se puede percibir en el esquema corporal, el equilibrio, el espacio y el tiempo. Proviene del griego Kinesis: movimiento y Aísthesis: sensación.

El trabajo de los EFMB demanda constantemente la implicación de contenidos relacionados con la conciencia cinestésica del cuerpo y sus diferentes segmentos, del espacio interior y exterior en el que éste se organiza y del tiempo, velocidad, matices gravitacionales, rítmicos, dinámicos y de energía utilizados. Todos estos aspectos mecánicos y fisiológicos están constantemente relacionados con aspectos emocionales, afectivos y psicológicos del Ser. Estas experiencias rítmicas, dinámicas y gravitacionales del cuerpo global o segmentado en diferentes direcciones, planos y niveles del espacio, parten siempre de conceptos claros y de pautas concretas, y toman como punto de inicio el espacio interior del que realiza la acción. Un lugar interior central y neutral física y emocionalmente. Un posicionamiento físico neutral y tranquilo. Un posicionamiento afectivo neutral y tranquilo.

Un lugar físico y emocional despojado de cualquier intento de representación y apariencia reforzado por el intento del encuentro con la acción misma.

¿qué sucede con los
Elementos Fundadores
Básicos del Movimiento?

Se convierten en la herramienta que añade capacidades y habilidades a los contenidos de los diferentes géneros de la danza.

Fomentan la aparición y experiencia de la acción en detrimento de la representación.

Tienen el poder de rehumanizar el movimiento y la Danza.

Proponen un contexto de investigación y creatividad en la experiencia del verbo de acción.

El resultado es la experiencia del momento presente, y es aquí, donde surge el encuentro con el ser profundo, fomentando la autoconciencia y disminuyendo la presencia del ego, vislumbrando la conciencia plena y contribuyendo a la construcción de “La Presencia”.

Podcast sobre los EFBM
Img.: Paula Quintana. J.L. Marrero Medina ©

El posicionamiento
afectivo ante el hecho

(el acto performativo)

Partimos de la reflexión sobre cuál es el posicionamiento afectivo del ejecutante, ante el hecho de ejecutar, de hacer, de “performear”, de interpretar, de aparentar, de parecer, o ante sus propuestas escénicas o de las de otros creadores.

Reflexión que necesariamente conlleva una pregunta:
¿Cuál es mi posicionamiento afectivo ante lo que hago?

Creemos que del posicionamiento afectivo ante el hecho (el acto performativo) surge un posicionamiento corporal. ¿Hasta qué punto soy consciente de mi posicionamiento corporal?

Surge entonces un cuestionamiento sobre la percepción propia de los movimientos imperceptibles. Posicionamientos corporales imperceptibles (visualmente) que corresponden a posicionamientos afectivos conscientes e inconscientes. La tranquilidad, la preocupación, la inseguridad, la vanidad, los complejos, el respeto, la confianza, el servilismo, la honestidad … son posicionamientos  afectivos  que se traducen en posicionamientos corporales. Percepción cinestésica de lo imperceptible visualmente “El ejecutante siente lo que el espectador no ve”.

Puede haber un mal entendido entre el artista y él mismo, un mal entendido entre el sujeto y el objeto en el que se convierte éste durante el acto performativo. Estos posibles malos entendidos pueden fomentar un desequilibrio entre la práctica y el discurso del sujeto. Teniendo en cuenta la gran responsabilidad del artista y el poder comunicativo de su acto, estaremos todos de acuerdo en la necesidad del compromiso deontológico de éste.

El acto performativo vinculado a las artes del movimiento se apoya en el cuerpo humano como herramienta. Entendemos la responsabilidad y obligación del artista de ser consciente de dos posibilidades de suceso durante su acto performativo:

  • Dar a ver la carne del sujeto que trasciende del acto.
  • Dar a ver el cuerpo del sujeto-objeto, víctima del acto.

Es importante darse cuenta de cuál de las dos posibilidades fomenta el artista con su acto. Darse cuenta de su actitud ante el acto. Ser consciente de la trampa intrínseca que conlleva el acto. Un posicionamiento u otro harán del acto un producto más o menos tóxico.

Desde las Unidades dād intentamos hacer entender al sector, la importancia del conocimiento y práctica de los Elementos Fundadores Básicos del Movimiento en la formación y desarrollo de la carrera de los artistas vinculados al movimiento. Conocimiento y práctica para acercar al artista a la conciencia profunda del posicionamiento afectivo ante lo que hace. Intentamos promover un acercamiento mayor del artista entre su práctica en el acto performativo y su discurso sobre éste.

Img.: Jessica Castellón y Boris Orihuela. J.L. Marrero Medina ©