Coreografía audiovisual

Proponemos conectar coreografía y la planificación de la secuencia audiovisual, como dos grafías capaces de sintonizar. Explorar modelos éticos y estéticos, técnicos y económicos desde los que abordar la dimensión audiovisual del hacer coreográfico y sus propuestas públicas.

Queremos promover, producir, editar y publicar piezas visuales con perspectiva dād desde cada Unidad y promover un canal para el conjunto de la red.

Una dimensión ampliada
de la práctica coreográfica

Esta línea de trabajo concibe que el punto de vista que promueve la posición de la cámara encuentra en el movimiento un vínculo con el o los que bailan, adquiriendo una corporeidad no visible o una especie de reflejo enunciado por lo subjetivo del mirar-grabar, un otro cuya grafía también es danza. La toma de consciencia de esta colaboración confiere una dimensión al hecho coreográfico de una complejidad singular exigiendo a la escritura que organiza la danza un código propio para sus manifestaciones audiovisuales

Img.: ZAMAN. G. Collado ©

La vocación de este área de actividad es pensar esta complejidad, dotarla de claves, letras y números, una de las primeras dimensiones ampliadas que históricamente la danza ha explorado, pero aún muy necesitada alfabetización y actualizaciones. La popularización de los medios audiovisuales que, en su extremo, ha colocado en nuestra mano una cámara (móvil), como si de una prótesis de esta se tratara, y que en las nuevas generaciones se ha interiorizado como ADN, un modo nativo, que sin mediación de códigos preestablecidos o de condicionantes culturales adquiridos, sitúa al mirar-grabar como un campo de acción tan libre y abierto como desconcertante.

El hecho coreográfico y los principios fundadores del movimiento son capaces de proponer dinámicas desde las que centrar y crear nuevos vínculos entre el mirar del objetivo (ahora inteligente) y los lenguajes del cuerpo en movimiento, es decir de ayudarnos a vocalizar la mirada, a construir una imagen posible de uno mismo, y experimentar la percepción del otro desde esa consciencia de sí, de ser y estar, del cuerpo propio abierto al encuentro con el ajeno.

En esta dimensión del decir, donde coreografiamos la posición de la cámara, el movimiento adquiere, a veces, un cierto aire de vuelo, como si el subjetivo se pudiera desprender del sujeto, adquiriendo una autonomía similar a la del inconsciente, pero que en el encuentro con el o los que bailan, la grafía que propone la cámara (mirada) sustancia una especie de análogo del cuerpo. Esta desvelada presencia, como pirueta que empieza en el mirar y concluye en el ser visto, excita el reconocimiento, hasta articular nombre.

La coreografía audiovisual es capaz de formular una especie de subjetivo abierto, participado, dotado de una cierta cualidad vincular.

Img.: Paula Quintana. J.L. Marrero Medina ©

Dād promueve avanzar en esta reflexión con proyectos y experiencias de colaboración que ayuden a identificar claves y aclarar los posicionamientos respecto a estas grafías del cuerpo y el mirar.

PRODUCCIONES AUDIOVISUALES

LIGHTHOUSE

COMPAÑÍA RESIDENTE

2026

SHOULD THEY MAY BE

COMPAÑÍA RESIDENTE

2025

DO WHAT YOU DO

COMPAÑÍA RESIDENTE

GUSTAVO
COLLADO

ILARIA
ORLANDINI

ANDRÉS
NAVARRO

2024

PRODUCCIONES AUDIOVISUALES