FRÁGIL
08.10 – 12.10.2025

ROBERTO TORRES
Roberto Torres, bailarín, intérprete y coreógrafo, ha convertido su cuerpo en un archivo viviente de historias, un lienzo donde el tiempo ha trazado mapas de movimiento y emoción. Su dilatada trayectoria, que abarca décadas de incesante exploración, lo ha llevado a transitar por la danza contemporánea, la improvisación y la investigación de las raíces africanas del movimiento.
Desde sus inicios en la Compañía Ukanka, con la que obtuvo el Premio a la Joven Creatividad del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña en 1991 por el espectáculo ‘Namu’, Roberto ha demostrado una inquebrantable pasión por la danza y una excepcional capacidad para crear mundos poéticos en escena.
Su búsqueda lo ha llevado a colaborar con compañías como Nómada, donde ha tejido coreografías que exploran la memoria, la identidad y los paisajes del alma. Obras como ‘Viaje a ras de sueño’, ‘Homo’, ‘Intramuros’, ‘Paisajes de la memoria’, ‘Que corra el aire’, ‘Una vez más’ y ‘El Pastor’ dan testimonio de su versatilidad y su compromiso con la creación artística.
En 2018, su obra ‘Dulces bestias’ cosechó un éxito rotundo, recibiendo 5 Premios Réplica: Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Interpretación (Paloma Hurtado), Mejor Iluminación, Mejor Espacio Sonoro y Mejor Vestuario. Este reconocimiento consolidó su posición como uno de los coreógrafos más destacados del panorama canario.
Siguiendo su objetivo de seguir estableciendo vínculos realiza varias co-producciones con Compañías de reconocimiento nacional e internacional, como es el caso de Provisional Danza, dirigida por la también premio Nacional de Danza y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes Carmen Werner y que dan dado como frutos piezas en coproducción: Para regalo, Una vez más, Instrucciones para mejorar la vida y próximamente se embarcaran en un nuevo proyecto ‘Un solo deseo’ donde nuevamente compartirán juntos la escena.
Roberto ha mantenido, además, una estrecha relación artística y profesional con el Premio Nacional de Danza Daniel Abreu, con quien ha creado piezas como ‘La bestia herida’, ‘Tabula Rasa’ y ‘Los zuecos van hacia sus buenos hábitos’. Esta colaboración ha enriquecido su lenguaje coreográfico y ha ampliado sus horizontes creativos.
Su interés por la danza lo ha llevado a traspasar fronteras, participando en festivales internacionales de España, Irlanda, Francia, Italia, Rusia, República Dominicana, Panamá, Guatemala, Perú, Bolivia, Venezuela, Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, México, Senegal, Madagascar, Gabón, Cabo Verde, Congo y Túnez, entre otros.
En su incansable búsqueda de nuevas formas de expresión, Roberto ha profundizado en las danzas africanas, realizando numerosos viajes a Senegal, Mali, Cabo Verde, Burkina Faso, Gabón, Congo y Madagascar. Esta experiencia ha nutrido su trabajo coreográfico y le ha permitido incorporar nuevas sonoridades y ritmos a su lenguaje corporal.
En la actualidad, compagina la creación de espectáculos con la dirección del Teatro Victoria en Santa Cruz de Tenerife, un espacio que fundó en 1999 y que se ha convertido en un referente de la danza contemporánea en Canarias.
Además, dirige el Festival de Danza ‘Canarias dentro y fuera’, el Festival de Teatro Contemporáneo ‘Encuentros’ y el Festival de Danza ‘Cuadernos Escénicos’ en Garachico.
También coordina la extensión en Tenerife del Festival Internacional de Danza Contemporánea de Canarias (MASDANZA).
Con una trayectoria tan rica y diversa, Roberto Torres se enfrenta ahora a un nuevo desafío: traducir en danza la sabiduría de un cuerpo maduro, resignificando su legado artístico en un diálogo íntimo con el paso del tiempo. Su experiencia, su sensibilidad y su profundo conocimiento del lenguaje corporal lo convierten en el protagonista ideal para este proyecto que explora la narrativa del cuerpo danzante en la tercera edad.

LAURA MARRERO
Laura Marrero, bailarina, coreógrafa y profesora de danza contemporánea, ha dedicado su vida a explorar el movimiento como lenguaje del alma, como una forma de conectar con la esencia del ser y expresar la complejidad de la experiencia humana. Su danza es un canto a la vida, una celebración de la diversidad y la fuerza del espíritu humano.
Desde sus inicios en el Centro Internacional de Danza de Tenerife, donde se formó en danza clásica con Rosalina Ripoll, Laura ha demostrado una inquebrantable pasión por el movimiento y una constante búsqueda de nuevos lenguajes corporales. Su formación la ha llevado a recorrer diferentes escuelas y estilos, enriqueciendo su visión artística y ampliando sus horizontes creativos.
En Barcelona, gracias a una beca del Cabildo Insular de Tenerife, profundizó en la danza contemporánea en Area, estudiando con reconocidos maestros como Anne Morin, Carol Dilley, Susan Kempster y Carles Sales. Posteriormente, una beca del Ministerio de Educación y Cultura le permitió continuar su formación en The Place, Londres, consolidando su técnica y su lenguaje coreográfico.
Su trayectoria artística la ha llevado a colaborar con compañías de renombre como Nómada, Provisional Danza y la compañía de Daniel Abreu, Premio Nacional de Danza. En cada una de estas experiencias, Laura ha aportado su sensibilidad y su talento, creando piezas que conmueven e inspiran.
Entre sus creaciones más destacadas se encuentran "Régénère", "Y También Mañana" y "Tun/La", obras que exploran la relación entre el cuerpo, la memoria y la identidad. Su
trabajo coreográfico se caracteriza por la fluidez, la expresividad y la búsqueda de la autenticidad en el movimiento.
Como docente, Laura ha compartido su pasión por la danza con alumnos de todas las edades y niveles, transmitiendo su conocimiento y su amor por el arte del movimiento. Su labor como profesora se ha extendido a proyectos comunitarios, como "Danza en Comunidad", donde ha fomentado la inclusión y la participación a través de la danza.
Su interés por el cuerpo y la mente la ha llevado a formarse en otras disciplinas como la Kinesiología y el Eneagrama, herramientas que le permiten comprender la complejidad del ser humano y acompañar a las personas en sus procesos de autoconocimiento y crecimiento personal.
En este proyecto, Laura Marrero se convierte en la cómplice perfecta para Roberto Torres, aportando su experiencia, su sensibilidad y su profunda conexión con el lenguaje corporal. Juntos, explorarán la narrativa del cuerpo danzante en la tercera edad, creando una coreografía que refleje la sabiduría, la fragilidad y la belleza de esta etapa de la vida.

